Apellidos árabes

NOMBRES Y APELLIDOS ÁRABES

Hay que hacer una brevísima historia y aclarar varios conceptos para conocer algunos protagonistas principales de los apellidos.

La conquista musulmana del reino visigodo por dirigentes árabes fue un proceso que duró quince años, del 711 al 725, en el que se llegó a ocupar todo el actual territorio de España y Portugal y parte del sur de Francia, si bien lo que era el territorio peninsulardel reino estaba completamente ocupado en el 720, tras diez años del inicio de la conquista.

Un árabe, era, en origen, una persona natural de la península Arábiga y otros territorios circundantes de lengua árabe, o alguien de este origen. Debido a la extensión de la lengua árabe por todo Oriente Medio y el norte de África a partir del siglo VIII, modernamente suelen considerarse árabes las personas que tienen como lengua materna el árabe, sea cual sea su origen étnico o su religión, y por extensión los naturales de los llamados países árabes, aunque varios de éstos cuentan con minorías étnicas de lengua no árabe. Los árabes, por tanto, no constituyen un grupo étnico homogéneo y la definición de “árabe” ha variado a través de las épocas y de los contextos.

Los árabes musulmanes, alentados por la idea de la “guerra santa”, iniciaron en el siglo VII una fulgurante expansión por el Oriente Medio y el norte de África, llegando hasta las costas del océano Atlántico.

Aprovechando la crisis interna del reino visigodo, envuelto en una de sus constantes luchas internas por el poder monárquico, tropas musulmanas, compuestas por árabes y beréberes, cruzaron el estrecho de Gibraltar en el año 711 iniciando la conquista de la península ibérica.

Dirigidos por el beréber Tariq, lugarteniente del gobernador del Norte de África, Musa ibn Nusayr  los musulmanes derrotaron en la batalla de Guadalete (711) al último rey visigodo, Rodrigo, que perdió la vida en el combate.

Animados por aquel éxito, los invasores decidieron proseguir el avance por las tierras hispanas, primero en dirección a Toledo, posteriormente hacia Zaragoza. En apenas tres años, los musulmanes lograron conquistar la mayor parte de las tierras hispánicas sin encontrar apenas resistencia. Solo las regiones montañosas de las zonas cantábrica y pirenaica escaparon a su control.

Junto a los árabes, que ocupaban los puestos dirigentes, grupo bereberes del norte de África engrosaron las filas de los invasores musulmanes.

Los bereberes, son las personas pertenecientes a un conjunto de etnias autóctonas del Magreb, al oeste del valle del Nilo. Se distribuyen desde el oasis de Siwa, en Egipto, al océano Atlántico y del mar Mediterráneo al río Níger. Hasta la conquista de las Islas Canarias, en el siglo XV, el ámbito de los pueblos bereberes abarcaba también las islas Canarias, ya que se cree que sus aborígenes eran de etnia bereber. El conjunto de las lenguas bereberes, denominado en el siglo XXI tamazight, es una rama de las lenguas afroasiáticas. Se estima que en el norte de África existen entre 55 y 70 millones de bereberófonos, concentrándose especialmente en Argelia y en Marruecos, y entre 2 y 3 millones en Europa

Se denomina « Reconquista » al período de la historia de los reinos cristianos de la Península Ibérica comprendido entre los años 722 (fecha probable de la rebelión de Pelayo en Covadonga) y 1492 (final del reino de Granada) y caracterizado por la búsqueda del control de la Península contra el Islam.

La batalla de Covadonga tuvo lugar en 722 en Covadonga (España) entre el ejército de Don Pelayo y tropas musulmanas, que resultaron derrotadas. Esta acción bélica se ha considerado siempre como el principio de la más tarde denominada « Reconquista ».

También se dieron grandes batallas, como la de las Navas de Tolosa. Tuvo lugar el 19 de julio de 1212. La victoria permitió extender los reinos cristianos, principalmente el de Castilla, hacia el sur de la Península Ibérica.

Como en el resto de los territorios conquistados, los musulmanes respetaron a la población autóctona hispanorromana, con la que convivieron pacíficamente. Esta situación facilitó que parte de ella se convirtiera al Islam, los llamados muladíes, mientras que otros, los mozárabes, mantuvieron la fe cristiana. En los territorios dominados por los musulmanes continuaban existiendo, separadas pero pacíficamente, comunidades cristianas (con religión, idioma y leyes propias). También en los territorios que habían vuelto a pasar bajo el dominio de los reyes cristianos seguían viviendo musulmanes. Así se producía un intercambio cultural importante entre musulmanes y cristianos. Junto con estas dos culturas coexistía la judía. Sabían, además del hebreo, el árabe y el castellano, por lo que tenían un papel importante. La figura cultural judía más importante es el filósofo Moisés Maimónides. Gracias a la traducción al latín, los textos árabes tendrían difusión en otros países europeos y por esta vía volvieron a ser parte de la cultura europea.

Pero la tolerancia se perdió a medida que avanzaba la conquista de la península.

El último reducto musulmán de la Península es el reino nazarí de Granada, fundado en 1238. Por parte cristiana, Castilla se configura como el reino más poderoso y el mayor enemigo de los nazaríes. La alianza de los reinos de Castilla y Aragón mediante el matrimonio de los Reyes Católicos propició el asalto definitivo sobre el Reino de Granada. El hostigamiento a los nazaríes se produjo en varios frentes. Los ataques nazaríes sobre Tarifa, Utrera o Lucena no evitaron el progresivo debilitamiento del reino. La caída de la capital, Granada, era sólo cuestión de tiempo. En 1491 comenzó el asedio a la ciudad de Granada, que duró casi un año. El hambre y las enfermedades minaron su resistencia. Finalmente, la ciudad se rindió el 2 de enero de 1492. La caída del reino de Granada conllevó el destierro para su rey, Boabdil.

Los árabes denominaron a la Península ibérica, “al-Andaluz”. Es una corrupción del término “Vandalucia” (de los invasores anteriores, los vándalos). Hoy en día, Andalucía se refiere a la región del sudeste de España, que estuvo bajo los musulmanes del siglo trece al quince. Para los árabes, al-Andaluz fue sólo una provincia o parte de una provincia de un vasto imperio (como el romano) dirigido desde Damasco. El gobernante del imperio era el califa (del árabe jalifa) que significa sucesor o delegado. Se consideraba como el sucesor de Mahoma en sus poderes temporales, no espirituales. Los califas que gobernaron del año 661 al 750 fueron de la familia de los Omayas e instalaron su capital en Damasco. El gobierno se concebía según las normas de una tribu nómada árabe.

 

 

 

El señor Córdoba, el señor Ávila y el señor Toledo perpetúan entre nosotros el recuerdo de la primera ola semita sobre España: Córdoba, Ávila y Toledo son nombres de tres de las muchas ciudades fundadas allá por los fenicios hace tres

milenios. Mayor es el número de los apellidos que traen a la memoria la segunda ola semita, aquella que inundó la Península casi a raíz de la Hégira.
¿Y la tercera ola? Poco menos de cuatro siglos después de que Boabdil “al Africa se fue llorando”, los árabes inician una nueva penetración en el mundo hispano. Esta vez, el encuentro con los lejanos primos se efectúa en América; y es penetración pacífica de mercaderes humildes y tenaces. También la tercera ola enriquece nuestro patrimonio onomástico. En Hispanoamérica, los apellidos sirios y libaneses presentan, tanto como los demás, un vivo interés histórico y lingüístico.

Antes de ocuparnos de los nombres Habib (amado), Jalil (amigo) y Neguib (ilustre), estudiemos algunos de los que mejor evocan el mundo hispanoárabe, el de la segunda y más poderosa ola.

Un pueblo de la provincia de Zaragoza se llama así,  el apellido Cetina,

topónimo de origen árabe, se emparienta con el apodo morisco de Ruy Díaz de Vivar, el Cid pues cid fue el tratamiento que se daba, bajo el dominio de almorávides y almohades, a los gobernadores de provincia y a los jefes que dependían de un monarca más poderoso. Cid deriva de una clásica voz arábiga, sid, contracción – y sinónimo – de sáyyid (señor, amo, jefe). Cervantes atribuye la redacción del Quijote a Cide Hamete Benengeli.

¿Y Cetina? ¿Es una hispanización de sidna, contracción de Sayyidna, nuestro señor, nuestro amo; o de su forma femenina síttina de sayyidátna, nuestra señora, nuestra ama? Dejamos la contestación a los arabistas; lo cierto es que sidi, contracción de sáyyidi, mi amo, es voz todavía usada en todo el mundo arábigo; y sid (pronúnciese con i larga) es la forma moderna, coloquial, de sáyyid. La s de sid y de sus congéneres es tan sibilante, que el árabe que oye decir Cid a la española, con el ceceo de la nueva pronunciación imperial, y la i breve, reacciona con una sonrisa de lástima no exenta de simpatía.

Al lado de los apellidos Cetina y Zetina, en Yucatán recordamos a las familias Yates Cetina , Méndez Cetina y Cetina Erosa: el caso del apellido Cid y Sid, hay que recordar el de Viliesid, que luce una familia asturiana: Viliesid no es sino la Villa del Cid.

El Ibn Tibón, llamados también tibónidas, fueron una dinastía de médicos y sabios.[1] Tibón (Tibún, en árabe) se considera plural de tibn, vocablo que tiene las siguientes acepciones principales: 1) el generoso, el liberal; 2) el noble; 3) el lobo; 4) la más grande de las copas, que alcanza a apagar la sed de veinte personas.

Saludos a la familia Tibón de Cuernavaca en honor a Gutierre Tibón+ gran filólogo italiano naturalizado mexicano, autor de varios libros de onomástica y toponimias.

*

Medina es “la ciudad”, eco de la que vela sobre el sueño eterno del Profeta. Menos de un siglo después de la Hégira, empiezan a surgir las Medinas de España, de las cuales procede el apellido Medina, así como Medinilla y Medinyá catalanes. No olvidemos a los duques de Medinaceli (ciudad de Salim), ni a Medina Sidonia, Medina de Rioseco y Medina de las Torres. En Yucatán hay muchas familias Medina entre ellas a la cantante Maria Medina Hadad; la actriz Ofelia Medina y la Familia Medina Barrera así como a Nico Medina y el Dr. Gabriel Medina Holl.

Alcántara (al qánttarah), el puente con arco, evoca el elegante puente sobre el Tajo, en Toledo, y las poblaciones así llamadas en Portugal, Extremadura y Valencia. Mesquita o Mezquita recuerda al templo de los mahometanos, neçchid en árabe, o sea: adoratorio. AlcaIá es el castillo; Calatrava, el castillo de Rabbah, es decir “la ciudadela de su Dios”. En Alcázar al qasr el “castro” romano (la fortaleza, la ciudadela), arabizado, se eleva al rango de palacio. Balcázar, con la b locativa, es “en el palacio”. Alcocer, del diminutivo al cozair, el palacio pequeño, el palazuelo.

Alcalde procede de al-qâdi, juez. Alcaide, de al-qâ’id, guía, jefe. Cáid es el participio activo del verbo qâd, guiar, conducir; qau-úad es su forma intensiva, frecuencial, y se usa en el sentido de guiar ilícitamente. Así, al-qau-úad, alcahuete, se hermana lingüísticamente con el severo alcaide.

Almazán, en la provincia de Soria, es una prensa o molino de aceite, o sea, una almazara.

Garduño tiene la nobleza de sus congéneres Ladrón y Hurtado [2]y de Urraca, nombre de bellísimas infantas. El garduño, “ratero que hurta con maña y disimulo”, ha tomado su nombre de la garduña, mamífero ladrón y destructor. Carcasún, o mejor pronunciado, carcathún, es la ardilla en árabe (según el Dr. Bishara, la comadreja; no se confunda con carcadún, el rinoceronte). De carcathún sería fácil obtener cardán por sincope de la sílaba ca, de donde garduna y garduña, acaso por asimilación popular con garra y uña. Lo más probable es que garduña derive, como ardilla, de la antigua voz no latina harda, común al castellano con el bereber, el hispanoárabe y el vasco. [3]

Farfán era el jinete cristiano que había militado en Marruecos al servicio de los reyes mahometanos este es el origen que atribuye a los farfanes el padre Mariana. Farfán se podría asimilar, pues, con apodos de cautivos o emigrados de Africa o Andalucía, como Marroquín, Marroquí, Prieto, Moreno, Moro o Mori. Aunque existe el apellido asturiano Farfán de los Godos, me parece que la etimología propuesta: del alemán Pferd-fahn, “escuadrón (¿?) de a caballo”, hay que desecharla sin más ni más, así como la que basándose en el latín fari atribuye a farfán el sentido de hablador jactancioso. Según otra versión, farfán recuerda a unas familias españolas que se establecieron en Marruecos en la época en que los árabes conquistaron la Península, y que supieron conservar la fe cristiana a pesar del desprecio de los musulmanes. El diccionario de la Academia hace proceder farfán del árabe [arfan, plural de faraj, hombre vil; pero aquí interviene el lexicógrafo damasceno Sabbagh, y aclara que tal vez viene de firhân, plural de farh, bastardo”.

Farfán podría derivar también de farrar, fugitivo, prófugo; menos probable es su procedencia de farjan, contento, jovial, o de farfar, ligero, inconstante. Lo cierto es que los Farfanes volvieron a España a fines del siglo XIV, estableciéndose en Castilla, De uno de ellos desciende la farfana llamada Luz, cantante mexicana de ópera.

Albornoz no representa al albornoz o burnû árabe, capote con capucha, sino viene del nombre de lugar Albornos, en la provincia de Ávila, derivado a su vez de la tribu bereber de los Burnus [4]. En memoria del Dr. Delfino Albornoz que trabajo muchos años en la Colonia Yucatán, Tizimín, Yucatán.

Tampoco Barragán viene del barragán, abrigo de tela de lana impermeable (árabe barrakân, cierto género de paño), sino del barragán, e joven, mozo”, voz de probable origen germánico.[5].

Lacayo, que también se consideraba voz procedente del árabe lakiyy, “el que sirve, el acompañante, el que está vinculado a su amo”,[6]deriva con más probabilidad del antiguo occitano lecai, de lecar, “lamer”. Correspondería, pues, al leccapiedi italiano, al lambón colombiano y al lambiscón o lambiche mexicano.[7]

Y ahora pasamos a la tercera ola semita en el mundo hispano, numéricamente menos importante que la que se abatió sobre la península Ibérica en el siglo VIII y, sin embargo, considerable, ya que
los sirios y libaneses que desde hace tres cuartos de siglo se han establecido en el Nuevo Mundo, desde California hasta Patagonia, suman, con sus descendientes, más de un millón de almas.

Algunos de ellos llevan apellidos hebreos o, mejor dicho, bíblicos como Simón, “Dios nos ha escuchado”; Zacarías, “el recuerdo Dios”; Aarún, tal vez “el montañés”. Otros lucen apellidos árabes más genuinos, como Aboumrad, Abdalá, Abed, Abdalá,, Hajj, Karam; el actual director general del IMSS (2012) es Daniel Karam Toumeh.

Aboumrad (el ou es un homenaje a la ortografía francesa), propiamente Abu-Murad, significa “padre de Murad”. Es costumbre árabe,
todavía en vigor, que el padre renueve su nombre adoptando el de su primogénito precedido por la palabra abu, que significa, precisamente, padre. Murad, a su vez, es participio pasado del verbo arada, desear algo, y significa propiamente “el objeto deseado”.

Manzur es “el victorioso”. El caudillo moro más popular de España, Almanzor (… 1002), no es sino Al Mansur Billah, “el vencedor guiado por Dios”, apodo de Abu Amir Mohamed. El río español Almanzora, en la provincia de Almería, es llamado también Guadalmanzor, “río de la victoria”.

Mubarak (en árabe mubárak, participio pasivo del verbo báraka, bendecir) significa “bendito”, como el Baruj hebreo (compárese con el Benedicto o Benito de nuestra onomástica cristiana).  La fusión de libaneses y mexicanos se reconoce también en los apellidos de otro intelectual: Kuri Breña (breña, como todos saben, es una tierra quebrada, llena de maleza). Kuri (recuérdese al presidente libanés El Khuri)  se quiere asimilar con nuestro “cura”, pero esta versión está lejos de convencer. Curiel —apellido del músico jalisciense Gonzalo, autor de lindas canciones populares— es hispanización de Kuri, pronunciado “Juri” en árabe.[8]
Alfredo Kawage Ramia, escritor mexicano, tiene en su apellido materno el recuerdo de un profeta: Ramia es, en efecto una forma popular de Irmia, o Jeremías. En cuanto a Kawage (que debería pronunciarse Káhuachi) nada tiene que ver con el tratamiento de jawadjah que se da a un comerciante árabe.  . Uno de ellos, Heshim Aamed, se ganó apodo de Kawage, “el cafetero”, que después se volvió el nombre hereditario de la familia. Kawage es derivado de kava, nombre que los árabes dieron al café por su procedencia de Kaffa, un reino cristiano del Africa oriental, donde se usaba desde tiempos inmemoriales. Durante el siglo XV se propagó desde el Yemen, o sea, la Arabia Feliz.

*

El apellido Algazi procede de al ghazi; así era llamado aquel que emprendía una expedición bélica, ghaziya (una razzia), contra los fieles.  Sospecho que también el patronímico Benegas o Venegas sea de origen árabe; el nombre Egas podría ser una creación posterior. No convence la etimología del vasco been (behen), inferior, y egatz, falda (de montaña): “la falda inferior”. Ghazi fue el título que se dio, en años recientes, a Kemal Atatürk, “el padre de los turcos”. El joven rey Irak, Ghazi I, murió en 1933 víctima de un accidente automovilístico (provocado, tal vez, por los petroleros internacionales).

Henaine (Gaspar Henaine (Capulina)+ es una transcripción de Hunaina, Juanita. En efecto:
resulta un diminutivo de Hannah, femenino de Hanna, que a su vez es aféresis de Yuhanna, Juan, Yuhanna, del hebreo lehohanan, significa “Dios (Yahvéh) es misericordioso” o, según el sentido actual del verbo hanna en árabe, “Dios es compasivo”.

.

En un futuro sin duda próximo veremos emerger del crisol americano nuevos nombres semitas de la ola tercera, mientras más progresen los hijos de inmigrantes, que llevan en potencia las energías creadoras de sus antepasados.

*

Se ha dicho que Guadalupe es un hibridismo arabelatino, formado de uadi, “río”, y lupe, de lupi, genitivo de lupus, “lobo”, río del lobo, porque los lobos iban a abrevar en aquel curso de agua que dio su nombre al famoso santuario extremeño.

Sospechaba, desde hace años, que el segundo elemento,”lupe”, se interpreta como “lobo” por etimología popular. Todos los topónimos españoles en cuya composición entra uadi, río, valle o barranca, es decir, un terreno bajo entre dos alturas, son integralmente arábigos. Recordemos a Guadalquivir, Guadalajara, Guadarrama, Guadalete, Guadahix, Guadálmez, Guadalcázar, Guadajoz, Guadalaviar, Guadalmanzor, Guadalmedina, y así por el estilo.

Guadalquivir, Uadi-al-kabir, es el “río grande”; Guadarrama, Uadi-al-ramah, el “río de las balsas” (cfr. el río de las Balsas, en México); Guadalcázar, “el río del palacio”, “del alcázar”; Guadajoz, “el río de la turbia”; Guadalaviar, “el río blanco”; Guadalmedina, “el río de la ciudad”.

—Está bien —oigo comentar—. Pero Guadalcanal, “el canal río”, es sin duda un hibridismo arabehispano; y como tal, demuestra que lo puede ser también Guadalupe.

Guadalcanal se llama un pueblo andaluz, y la isla del archipiélago de las Salomón, famosas en años recientes porque con el ataque a ella se inició, en 1943, la primera ofensiva aliada en el Pacífico.

Guadalcanal es un hibridismo sólo en apariencia. Uadi-al-kanat significa, en efecto, “río del canal”; sin embargo, kanat es palabra genuinamente árabe. No se crea que se trata de un préstamo del canalis latino: kanat es voz antigua, precedente al contacto del Islam con Roma.

Entonces, ¿cómo explicar la semejanza o la convergencia fonética de canal y kanat? El “canal” español que sustituye la voz árabe casi homófona, procede del latín canalis (vocablo que ya usaba Plauto en el siglo III a. de C.) y significa “conducto de agua, canal”. Canalis procede de canna, “caña”, kanna en griego, voz de origen semítico que significaba precisamente caña, como el ganeh hebreo y la voz arábiga de que procede kanat.

Guadalcanal y Guadalupe no son voces híbridas, sino hidrónimos  totalmente árabes.

Por las provincias de Teruel y de Zaragoza pasa un afluente del Ebro llamado Guadalope: forma sin duda más hispanizada, ya que la o se desconoce en árabe. Por otra parte, el lupus latín sobrevive en español con la u transformada en o no sólo en “lobo”, sino en el nombre de persona Lope. En Extremadura se conserva a través de los siglos la forma arábiga antigua con la u: Guadalupe. El problema consiste en encontrar el valor significativo de “lupe”.

La importancia de aclarar la etimología de Guadalupe es obvia, por su amplia difusión en el Nuevo Mundo. Treinta y ocho años antes del milagro del Tepeyac este nombre ya pertenecía a cierta isla de América: una de las pequeñas Antillas, que Colón así bautizó en 1493 por haberla descubierto el día de Nuestra Señora de Guadalupe. Hoy es la isla francesa de Guadeloupe.

Pero es en México donde el nombre adquiere una nueva carta de ciudadanía, y donde a menudo se acopla con topónimos autóctonos, formando binomios del sabor más simpáticamente mestizo.

En Puebla están situadas Guadalupe Analco y Guadalupe Pantzingo; Guadalupe Etla en Oaxaca; Guadalupe Atia en Aguascalientes; Guadalupe Ixcotla en Tlaxcala; en el Estado de México. Guadalupe Yancuitlalpan; y la enumeración podría continuar.

En Uadi-al-lub, la voz árabe lub es el plural de grava negra”, mejor dicho una tierra con piedra desmoronada negra, como quemada.

Guadalupe es el “río de grava negra”, “río de cascajo negro”, como  Guadalajara (Uadi-al-hajarah) es “río de guijas”. El primero fue llamado así por el fondo de piedrecillas negras y arena que lo caracterizaba, y el segundo por sus piedras macizas.


.

[2] “A otros autores parece ser, el Hurtado, patronímico del nombre Fortún” (Ángel de los Ríos y Ríos. Apellidos Castellanos, Madrid, 1871, p. 114).

[3] Corominas.

[4] Dubler, en Sache, Ort und Wort, Festschrift für Jakob Jud, Zurich, 1953 pág. 195.

[5] Cfr. con Mancebo, Valente, Valerio, Guzmán, Archibaldo, Jungmann (alemán), Giovane (italiano), Lejeune, Vaillant (francés), Young (inglés), de Jongh (neerlandés).

[6] Calandrelli.

[7] Corominas.

[8] Como apellido hebreo, Curiel podría representar Suri—El, “mi roca es Dios”, afín al Elisur bíblico  Como apellido castellano, recuerda la villa de Curiel (Valladolid).

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s